En homenaje a Miguel... del amor, el trabajo y la moral
A pesar de que prometí que mi próxima entrada iba a ser con
comentarios sexuales, creo que Migueliño se merecía este texto después de leer
lo bajo de moral que andaba en uno de sus últimos post.
Y es que Miguel la soledad es mala compañera y te invito a leer aquel famoso
post que escribí por Navidad, antes de encontrar trabajo y que me encontraba un
poco bajo... Bueno, en fin, y es que creo que en cierto modo estamos,
desgraciadamente, hechos para trabajar, a ver me explico estar sin hacer nada
está bien hasta cierto momento, porque llega la ocasión en que llega el bajón
debido a que como indicas en el post necesitamos tener un objetivo, un algo por
el que luchar al levantarnos, ya sea ir al trabajo, sacar un 5 en el siguiente
examen o ir de compras con un amig@, cuidar de la familia o sacar el perro a
pasear.
Me refiero al trabajo, no sólo remunerado, sino como modelo de funcionamiento o
algo que lograr. Si bien es cierto, que el dinero (al menos tener un poco)
ayuda a pasar los malos momentos, en gran medida porque te permite en muchas
ocasiones entretenerte, aunque este entretenimiento sólo sea ir a comer un
helado con lo amigos. El dinero es un bien, en la actualidad creo que demasiado
importante, y eso que yo no soy un apasionado de él, pero tener un mínimo tengo
que reconocer que me da tranquilidad y me permite tener la cabeza despejada y
no "perder ilusión", aunque tengo que decir que con bastante poco me
llega y que básicamente lo quiero para poder gastarlo, sin entender esto como
un consumismo exagerado.
Ya me lié con el apartado monetario, otro tema que quería comentar es que, en
gran medida tener pareja, o la búsqueda incesante de pareja que parece que
tenemos en nuestra trayectoria vital, es en gran medida para combatir esa
soledad que en gran medida nos quita la ilusión, es ese momento de coger el
teléfono y hablar con ese alguien para combatir la soledad, o simplemente en
vez que "perder ilusión una noche cualquiera estar con ese alguien".
Bueno, sin mencionar otro tipo de ventajas claro...
Sin caer en la frivolidad, Miguel tranquilo que la soledad y el bajón que
puedes sentir seguro que lo superas, y creo que esas prácticas te van a ayudar
porque escribir es un antídoto muy eficaz, y sino, ya sabes que yo tuve la
etapa más prolífica en el tiempo que estaba en el paro y un poco bajo de forma.
Por cierto, hablando de forma creo que debes empezar a hacer deporte de nuevo,
si puedas busca a algún amigo para ir a trotar o a jugar un partidito de
algo, ahora que seguro que hay alguien de vacaciones... que al menos, a mí
siempre me ayudó eso de sudar un poco. Otras cosas que podías hacer es leer un
buen libro, entretenido, yo te recomendaría el Mercader de Café de un tal David
Liss, que a pesar de no ser un aficionado a la novela, a mí me volvió a
enganchar a la lectura ya ahora ya estoy con libros de no ficción como
acostumbro. Otra cosa que te puedo recomendar es que te acerques a Internet y
busques algún concurso que te interese, de fotografía a la que eres aficionado,
de logotipos o de relato corto incluso, y pruebas por alguna de estas ramas...
Ya sabes que yo te recomiendo que escribas porque creo que tienes un talento
excepcional.
Bueno, y a estas alturas no sé si esto es lo que quería escribir pero, básicamente
es para dar ánimos a Miguel, ya que él tantas veces me los dio a mí, y para
decirte que te quiero tío, aunque sin mariconadas.
P.D. Como siempre está sin corregir, así que perdonar por las incongruencias,
faltas, etc.




cazandobiosbardos dijo
Gracias Ronnie. Eres un crac. Que sustituías unha entrada pervertida por darme ánimos, di moito de ti. Cada día te quero máis (sen mariconadas, como dis ti, claro).
E gracias polos teus consellos. Xa tomei nota dalgún. A ver cando abres unha axencia matrimonial e me axudas máis a fondo, jeje.
Por certo, xa levo sudando estes dous últimos meses. É un dos obxetivos que me marquei e cumplino. Non fallei un día á piscina (menos cando fun a Pontevedra), no tempo que estiven en Viveiro. Fisicamente estou moi forte. O outro día subin un porto que, cinco ou seis anos atrás levaríame dúas horas ben, en menos dunha. E a bo ritmo. Sorprendinme. Agora si, non vexas como me quedou o cuiño. O sillín da miña bicicleta non é tan cómodo e amplo como o da estática da piscina, jeje.
O que pasa é que ese tempo solía ser pola mañá e, despois, ás tardes agonizaba.
PS: A ver si vamos revivindo este blog, que pouco a pouco vai morrendo. E sei de boa tinta que a partir de mañá hai máis xente ociosa, así que xa sabedes, jeje. A escribir.
Un saúdo.
3 Julio 2007 | 01:53 AM