Vigo + 11
Dende Compostela, deixo aquí a columna que fixen dende dentro da carreira Vigo +11. Que precisamente tiña esa lonxitude e por alí andaba eu.
RECOGIENDO CADÁVERES.
No quedar muerto
en los últimos kilómetros,
ése era mi
esquema mental en la
mañana de ayer en Concepción
Arenal y lo seguí.
Aunque quizá de manera
demasiado obsesiva. De
hecho, allá por el kilómetro
cinco, cuando decidí cambiar
el ritmo, me encontré
un rosario de atletas, que
padecían los rigores de una
prueba de fondo, donde se
paga la osadía.
Al menos, llevar una
marcha más que mis predecesores
me permitió disfrutar
de los últimos kilómetros,
en una prueba
marcada por la lluvia intermitente
y por una temperatura
óptima para este tipo
de carreras.
Quizá quedé con demasiadas
fuerzas en mi interior,
pero tampoco es que
llegar un minuto antes o
después fuera algo que me
quitara el sueño, aunque
ahora ya tengo una barrera
que superar para las próximas
ediciones...
En cuanto al recorrido, el
último kilometro se hace
cuesta abajo, quizá con
demasiada pendiente,
pero el resto es perfecto. Si
bien, los avituallamientos,
tardíos y mal colocados (el
segundo en bajada), y la
terrible espera final para la
entrega de chips son los
puntos que deberá mejorar
Vigo +11 en las próximas
ediciones.
Porque, después de la
experiencia, hay muchas
posibilidades de que repitamos.
Hasta la próxima.

